martes, 2 de febrero de 2010

Ayer...


...se acabó y no por gusto, decidimos no ser egoístas y continuar en caminos separados.

Preferimos poner distancia entre tus erizos y los míos, los morenos rizos y tu rudeza, tus lacios rubios y el carmesí. Entre tanto por escoger, me antoje de quedarme llena de recuerdos, de los pocos que escasos dos meses han dejado, quize permanecer con el nudo gigante en la garganta y el latido incansable de las memorias. Mis manos siguen soñando con tus montañas y tus ojos con mi espalda. Tu centro no sigue en desvelo, pues reposa en el poder de cualquier otra, mientras tanto, insisto en mantener viva a la esperanza y guardarme para el regreso.

El regreso que prometiste en nombre de lo nuestro, la vuelta a lo que parece imposible pero no lo es, la estadía en la parada de la felicidad y las sonrisas, la parada de no más lágrimas.

martes, 19 de enero de 2010

Ella ama igual

Ella motiva a mi anonimato, prácticamente me obliga a silenciar mis gritos, a internalizar mis voces, ella presiente lo que siento y jura no cometer los mismos errores que una y otra vez hemos cometido. Ella ama casi lo que no quiero amar, y llora, y se queja, y sangra, y muere, y vuelve a la vida cada vez que amanece con su presencia al lado. Ella escucha mis susurros y los plasma en lcd, bebe de mi vino mientras yo lo sueño, transcribe mis ideas y aún más impresionante, da sentido a las oraciones cuyos verbos no sé conjugar. Ella me enmudece, pero quita la mordaza, su mirada suspiran, y el aliento es color miel, brilla y es mi espejo, el espejo que me gusta esconder.


martes, 29 de diciembre de 2009

De fecha desconocida, tendría quizá trece años.

Hice un pacto con el camino e insisti en llegar a la meta con un poco mas de experiencia, prometi acercarme a la realidad permitiendome ver la idiotez en las caras de esos que dicen ser grandes, vendi mi inocencia y no precisamente al mejor postor, soy capaz de afirmar que pudo haber sido el peor, tome una decision y con honestidad, repitiría el mismo error dos o tres veces más. Di pasos sin rumbo entre lo contrario a la nada, hay huellas que lo prueban, siendo tan fiables que resultan bondadosas. Insisti en desenmascarar princesas y resultó que vivía en un carnaval, mi hogar una casa de espantos y el jardín una montaña rusa, la mujer con barba quien cuida de mi y el hombre tragafuego el padre de mis hijos.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Lamento, quizá a tiempo

Lamento haberme equivocado, ofreciendóte un mundo imposible, una verdad increíble y un amor de mentira.
De ti, deseo el perdón por no poder poner en tus manos la vista del futuro, y darte menos que un presente incierto.
Detesto hacerte saber esto, pero, la incertidumbre nunca se alejo, ha permanecido intacta, desde que extendí el tiempo para sucesos como el sexo, me hice una idea cursi con cada uno de tus besos, y en realidad no me arrepiento de ello, pues esto para mí sera una experiencia y lamentablemente terminarás siendo la víctima, como es costumbre en mis romances.
Insisto en recibir tu perdón pues eres tú a quien deseo hablar cada segundo enmudecido, ofrecerle mis excesos, mi cuerpo y la pasión que me concede la juventud, pero el tiempo sigue restregandome en la cara lo estúpido que resulta pretender un final feliz si ésta historia continuase.
Aún así me enamoré de tus caricias, y de tus gestos, y de tu voz, y de tus palabras, y tus palabras vulgares, y te hice dueña de mi todo, de mi sonrisa, sobre todo de mis pensamientos, de mis ideas atrevidas e inclusive de mi inocencia que has puesto al descubierto.
Me entregué a ti, por completo, en tan poco tiempo.
Pero el amor no es suficiente para mantener viva a una relación, menos si se trata de esta.
Aunque parezca mentira, me despido amándote.